Lugar: Matadero de Madrid.
Fecha: Hasta el 10 de enero de 2010.
Esta exposición enfrenta la problematica del ‘yo’ y de los procesos configuradores de tal identidad, una visión de cómo enfrentamos nuestro pasado más mítico y natural. Este espacio provoca una nueva asunción, una nueva memoria que logre desgajarse de la objetividad traumática y postmoderna que toma a la conciencia como mero dato a priori.
El tintineo de las conchas nada más entrar, la contemplación de un mar de cortinas de elaboración casi artesanal, nos pone en contacto con lo natural, con nuestro legado más ancestral y nuestra memoria más olvidadiza: aquella que trata de recuperar los fragmentos de un naufragio, de nuestro naufragio. De ser algo, saben bien los hermanos Rosado, no somos sino ruinas en vida, museografías vivientes en busca de un origen, de un pasado desde el que, aún rememorándolo como origen, nos proyecte como identidad al futuro.
Quizá estemos ya demasiado apolillados, demasiado cómodos en nuestra vida de eternos melancólicos y náufragos, como para intentar cualquier bis a bis con huellas y rastros que no nos provocaría sino el recuerdo de un trauma nunca cerrado.
Los artistas MP & MP Rosado nos transmiten con fantasía, la imaginación, la teatralidad que “hay que vivir para edificar la casa y no edificar la casa para vivir en ella”.
